Venta Directa entra en producción
Vender persona a persona funcionaba con capturas de pantalla, mensajes y una hoja de cálculo al final del mes. El problema no era el desorden: era que nadie podía comprobar nada. Ni el promotor cuánto había vendido, ni tú si eso era verdad.
Ahora cada quien vende tiene su enlace propio. Lo que entra por ese enlace queda atado a ese vendedor, y su comisión sale del mismo dato que la venta, no de una liquidación reconstruida después.
El mecanismo no distingue entre una persona y un negocio. Un bar, un hotel o un receptivo se dan de alta igual que un promotor: su enlace, su comisión y su liquidación. Ahí está la diferencia entre una red de gente y una red de puntos de venta, y es la misma pieza.
La puerta es un rol aparte, y eso importa más de lo que parece. Quien está en la puerta ve la lista y hace check-in contra la reserva; no ve el panel de ventas ni las comisiones de nadie. El check-in queda en la reserva, así que a la mañana siguiente se sabe quién entró de verdad y no solo quién compró.