Aviso al momento cuando una valoración baja, y un canal privado con su responsable
Sala
Una mala valoración descubierta tres semanas después es un dato. Descubierta el mismo día es una llamada, una copa y a veces un cliente recuperado. La diferencia entera está en cuándo te enteras.
Las valoraciones de dos estrellas o menos generan un aviso en el móvil de quien tenga que verlo. Y hay un canal privado entre la persona de sala y su responsable: lo que se manda va a un destinatario fijo, no a un grupo, con lo que se puede decir algo incómodo sin que lo lea el turno entero.
También queda registrado el recorrido del QR —cuánta gente lo escanea, cuánta valora, cuánta acaba publicando— que es la única forma de saber si esto se está usando o solo está instalado.