El aislamiento entre clientes se aplica en el motor, no se confía al código
Cuando una plataforma sirve a varios clientes sobre la misma base de datos, hay dos formas de que nadie vea el dato de otro. La barata es filtrar en el código: cada consulta añade su condición y todo va bien mientras nadie se olvide. La otra es que la base de datos no devuelva esas filas, sin importar qué consulta llegue.
Va la segunda, y en modo forzado: las reglas se aplican también al dueño de la tabla, que es donde suele estar el agujero. Una consulta mal escrita no devuelve dato de otro cliente; devuelve nada.
Se hizo en la fase cero, antes de tener módulos encima, junto con el modelo de datos común y las comprobaciones automáticas de arquitectura. Esta es la diferencia entre nacer multi-cliente y adaptarse después, y no se puede recuperar más tarde: el aislamiento que se añade sobre un modelo que no lo previó siempre deja una consulta suelta.