A quién trajo cada invitado
Un invitado que entra sin comprar aparecía en el sistema como «externo», y ahí se acababa la información. Nadie podía responder a la pregunta que importa: de todos los que entraron gratis el sábado, ¿quién los trajo?
Ahora ese check-in se atribuye a la persona que lo invitó. La lista de invitados deja de ser una línea de coste sin contraparte y se convierte en algo comparable: cuánta gente mueve cada creador, y qué pasa después con esa gente.
Lo que todavía no hace es decirte si esa gente volvió pagando. Eso necesita que la compra y la persona estén atadas a lo largo del tiempo, y es la siguiente pieza.