AnálisisTu público
¿Cuántos de tus clientes de este verano ya vinieron el verano pasado?
Los informes del sector son por evento. Unir dos temporadas exige una ficha de persona que sobreviva a los eventos, y la mayoría de sistemas guardan al cliente dentro de cada reserva.
Hay una cifra que decide si tu negocio crece o repone, y casi ninguna sala la tiene: qué porcentaje de tus clientes de esta temporada ya estuvo en la anterior.
Sin ella, dos negocios con la misma facturación se parecen. Con ella, uno está construyendo una base y el otro está comprando clientes nuevos cada año al precio de mercado, para siempre.
Por qué casi nadie la tiene
Porque para calcularla hay que reconocer a la misma persona en dos compras separadas por un año, y eso exige algo que el sector resuelve mal: una identidad de cliente que sobreviva a los cambios de correo, a las compras hechas por un amigo y a que la mitad de las entradas se compren a nombre de quien paga y no de quien entra.
La salida fácil es pedir registro. Y es una trampa: acabas midiendo solo a quien acepta ser medido, que es un perfil concreto y no el tuyo. Un club que basa su recurrencia en su base de socios está midiendo su base de socios, no su recurrencia.
Cómo calcularla con lo que ya tienes
- Exporta las compras de esta temporada y las de la anterior.
- Normaliza el correo —minúsculas, sin espacios, y con los puntos de Gmail unificados— y el teléfono a formato internacional. Esto solo ya te resuelve la mayoría de los duplicados.
- Cruza los dos conjuntos. El porcentaje de coincidencia es tu suelo de recurrencia: el real es más alto, porque hay gente que repitió con otro correo.
Es un suelo y no una cifra exacta, y por eso vale: un suelo que sube temporada tras temporada es la señal más limpia que existe de que el negocio está construyendo algo.
Los tres números que van juntos
La recurrencia sola se queda a medias. Va con dos más, y los tres se calculan sobre el mismo dato de compra sin pedirle nada a nadie:
- Recencia — cuánto hace que no viene. Es el único de los tres que se mueve solo: sube cada día que esa persona no aparece, así que sirve de alarma sin que nadie la programe.
- Frecuencia — cuántas veces al año. Es donde está la palanca: quien viene dos veces y podría venir tres es un segmento accionable; quien viene una y no va a volver, no.
- Valor — cuánto deja. Sin este, los otros dos premian a quien viene mucho y gasta poco.
Y la trampa de los mercados turísticos
Si una parte grande de tu público es turista, tu recurrencia va a parecer mala y no lo es: un turista no vuelve el mes que viene. La cifra hay que leerla separando residente de turista, o estás midiendo dos negocios distintos con la misma vara y castigando al que funciona.
Qué la contesta
Recencia, frecuencia y valor por persona sobre tu dato de venta. Sin formulario, así que no acabas midiendo solo a quien acepta ser medido.
Del mismo bloque: tu público
¿Cuánta gente de tu base no ha vuelto en tres meses y todavía se puede recuperar?
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¿Cuántas veces al año viene tu cliente medio, y qué haces para que venga una más?
¿Qué parte de tu caja la dejan turistas, y de dónde vienen?